Quiénes somos
Centro LUNAS es una organización comunitaria sin fines de lucro dedicada a ampliar el acceso a educación, información y herramientas para el bienestar y la salud sexual de personas adultas en Puerto Rico y la diáspora latina.
Trabajamos desde una mirada caribeña, preventiva, inclusiva y afirmativa, abordando la sexualidad como parte integral de nuestras vidas, nuestros vínculos y nuestro bienestar.
Nuestra labor se nutre de los marcos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la World Association for Sexual Health (WAS), reconociendo la importancia de la autonomía, el consentimiento, el placer, la diversidad, la información y los derechos sexuales.
Queremos abrir más espacios para preguntar, aprender, conversar y tomar decisiones informadas sobre nuestros cuerpos, afectos, sexualidades y relaciones.
¿Por qué nació Centro LUNAS?
Centro LUNAS nació de una pregunta sencilla: ¿dónde aprendemos sobre sexualidad cuando llegamos a la adultez con preguntas que nadie nos enseñó a responder?
Su fundadora, Yahira Reyes Meléndez —sexóloga educadora, sexopedagoga, andragoga sexual y doctoranda—, llevaba años desarrollando educación en sexualidad a través de talleres, comunidades, medios de comunicación y otros espacios educativos en Puerto Rico.
En ese recorrido encontró una realidad que se repetía: personas adultas con preguntas sobre sus cuerpos, placer, salud sexual, relaciones, consentimiento y diversidad, pero con pocas oportunidades para acceder a información confiable, comprensible y conectada con nuestra realidad cultural.
Preguntas que muchas veces habían estado presentes durante años.
Conversaciones que habían sido pospuestas.
Información que, para muchxs, nunca llegó.
Centro LUNAS surge para ampliar esas oportunidades.
No como un proyecto centrado en una sola persona, sino como una organización capaz de reunir profesionales, educación, recursos y comunidad para acercar conocimiento a quienes históricamente han encontrado mayores barreras para acceder a él.
Porque aprender sobre sexualidad no debería terminar en la adolescencia.
La educación también puede acompañarnos durante toda la vida.
El nombre que lo dice todo
LUNAS habla de libertad, diversidad, afectos y transformación.
Nuestro nombre representa una manera de mirar la sexualidad que reconoce que existen múltiples formas de habitar el cuerpo, sentir, vincularnos, construir relaciones y experimentar nuestras sexualidades.
También nos conecta con nuestra identidad caribeña. La luna nos recuerda los ciclos, los cambios y aquello que continúa existiendo aunque no siempre haya tenido palabras para nombrarse.
Centro LUNAS quiere contribuir precisamente a eso: poner palabras donde hubo dudas, abrir conversaciones donde hubo silencio y acercar herramientas para que más personas puedan conocer, cuestionar, decidir y vivir sus sexualidades con mayor autonomía.
Porque cuando tenemos acceso a información, también ampliamos nuestras posibilidades de elegir.
Misión y visión
Promover el bienestar integral y la salud sexual de la población adulta en Puerto Rico y la diáspora latina mediante educación sexual integral comunitaria accesible basada en evidencia científica; capacitación de profesionales; investigación y producción de conocimiento local; desarrollo de recursos educativos de acceso libre; e incidencia pública en favor de la educación sexual integral como derecho humano.
Ser la organización de referencia en educación sexual integral, justicia sexual y bienestar comunitario en Puerto Rico y la diáspora latina, donde el acceso a educación sexual estructurada sea un derecho universal y no un privilegio.
Nuestros valores
Justicia sexual
La sexualidad como derecho humano fundamental.
Accesibilidad
Servicios para todas las personas, sin importar sus recursos económicos.
Evidencia científica
Conocimiento riguroso y culturalmente pertinente.
Autenticidad cultural
Trabajo desde y para la realidad latina y caribeña.
Transformación social
Cambio estructural, no solo individual.
Comunidad
Construido con la gente, no solo para la gente.
Cada persona merece entenderse, nombrarse y vivir su sexualidad con dignidad.
Ese es nuestro norte. Esa es nuestra luna.